Uruguay. Propuesta para la lucha social en contra de la megaminera Aratirí

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Queremos llamar la atención sobre esta lucha que se está llevando en torno a la minera Aratirí. Además aportar algunas opiniones para la reflexión sobre el cómo desarrollarla.

Para empezar creemos que es importantísimo desarrollar y potenciar nuestras capacidades de autonomía y autoorganización. Autonomía para poder seguir pensando, diciendo y sobre todo haciendo por nuestra cuenta sin caer en esquematismos o repetirnos en acciones sin profundidad o sentido. Autonomía para actuar, que es recuperar una vez más nuestras capacidades de decisión, capacidades que nos han sido arrebatadas.

En suma, tener la libertad y la responsabilidad para decir y hacer lo que consideramos es justo hacer. Con respecto a la autoorganización, pensamos que es muy importante que nuestros ámbitos se transformen en verdaderos círculos en donde se debata fraternalmente, se decida autónomamente y luego se haga decididamente aquello concensuado. Romper el inmovilismo que tanta cultura de delegación nos ha generado.

Para empezar, se hace necesario saber en dónde estamos parados, poner una pregunta clave sobre la mesa, una pregunta que parece obvia pero que no lo es tanto, ¿es posible detener a la megaminera? Esta pregunta abre dos aspectos distintos que son necesarios tener en cuenta. Uno es el de pensar con qué fuerzas cuenta la empresa, la de sus defensores (técnicos, leyes, políticos, etc), sobre todo tener bien en claro quiénes están apoyando el proyecto, y el otro es el de nuestras propias fuerzas.

Además de esto, el cómo seguir y desarrollar la lucha será una tarea importante a debatir y construir. Pensamos que ciertos puntos son esenciales en esto.

1. Desarrollar la capacidad de contacto y coordinación. Una cosa muy buena de la resistencia que se ha venido armando es que esta ha surgido en varias zonas distintas (Rocha, Cerro Chato, Canelones, Maldonado, Montevideo). Eso nos da la oportunidad única de que el conflicto se desarrolle en varias zonas del territorio a la vez. Dependerá de nosotros el poder crear, impulsar y mantener una comunicación fluida y clara entre los grupos. Así, llegado el momento poder golpear todos juntos.

2. Otra cosa muy importante es la autoformación de las personas y la mayor difusión de los materiales posibles a los afectados, o sea todos nosotros. La autoformación no reviste solo un carácter técnico, no es solo saber de aspectos técnicos sino haber discutido, pensado y reflexionado entre la mayor cantidad de gente posible sobre el o los problemas de la minería. Éste no solo es un problema ecológico sino social, involucra modelos de vida e intereses, algunos irreconciliables. Tenemos que lograr que nuestros ámbitos se transformen en ámbitos de diálogo real, ese que se hace entre iguales. Con respecto a la información, esta debe fluir lo más posible, las personas tienen que estar informadas, es este el primer paso para contrarrestar la apabullante desinformación de los medios.

3. Capacidad de decisión. La capacidad de decisión posee dos aspectos, el primero es el de recuperar la capacidad misma, en el sentido de tener las herramientas para entre todos tomar decisiones. El segundo es el de tomarlas efectivamente. Esto quiere decir tener la suficiente fuerza y responsabilidad para actuar, para llevar a cabo las decisiones tomadas. Necesitamos ser absolutamente coherentes. Es fácil decir que es lo que hay que hacer pero no es tan fácil para todos hacerlo.

4. Vinculado al tema anterior está el de la delegación. Tenemos que preguntarnos, ¿Quién decidirá sobre esto? Si nos mantenemos renegando de nuestra autonomía y dejamos el tema a los políticos o nos hacemos responsables de que son los afectados quienes tienen que decidir. Con la tecnología de consenso, con el falso diálogo de los políticos, se nos intenta llevar a un terreno en el cual vamos inexorablemente a la derrota. Las razones de la armonía social frente a las razones del dinero nada tienen que hacer.

Un ejemplo a considerar del accionar de los defensores del proyecto lo da Daniel Martínez del partido socialista. Él se ha presentado a todos los programas televisivos defendiendo el proyecto y cada vez al comenzar dice apoyar “los ideales” de los que resisten el proyecto. Hace luego el juego clásico de intentar llevar todo al terreno técnico, son ellos, en definitiva quienes, según él, tienen la capacidad de hacernos entender las consecuencias. Como si las personas no fuésemos capaces de entender no solo las consecuencias sociales del proyecto sino sus causas. Luego, intenta confundir más diciendo que es la población en su conjunto quien tendrá que decidir, después de un extenso y profundo debate. Como si el proyecto no fuese una política de Estado y su decisión no dependiera de ellos.

Hay otro punto que tenemos que pensar en profundidad y es el del “debate” que los políticos plantean. Éste no es un debate real, es el de la pantomima de “juicio publico”, ese que no posee ninguna ingerencia en la toma de decisión en tanto a la continuidad o no del proyecto. A la vez es el “debate” del supuesto “referéndum consultivo” que quieren inventar y que tampoco sería una toma directa de decisión. Nosotros somos enemigos del diálogo ficticio porque somos amantes del diálogo real, este es el que potenciamos. Potenciamos el diálogo que se da entre iguales, en donde las cosas que se deciden no lo están de antemano y ambas partes tienen las mismas potestades para decidir. Denunciemos que es una pantomima, un engañapichanga el supuesto debate político. Ellos siempre se guardan el derecho a decidir. No prohibimos a nadie (iría en contra de nuestros principios) el enviarle cartas o firmas a los políticos para “concientizarlos” del problema que ellos generan pero advertimos que si no tomamos en serio el detener el megaproyecto este nos va a pasar por arriba.

Esperamos que esta lucha no solo nos de la satisfacción de que esta empresa no se instale sino que además nos haga más fuertes y dignos. Que seamos al acabar más capaces en no dejarnos pisotear y potenciar la libertad tan necesaria. Hay un modo de ver la tierra que no es verla como algo a explotar y a nosotros como parte de ella. A la vez, ver a los demás no como un obstáculo o enemigo sino como a iguales con los cuales nos podemos hacer más y más libres…

Círculo Anárquico Villa Española – Malvin Norte y afines.

 

x Periódico Anarquía

Fuente: http://www.lahaine.org/index.php?p=22994

 

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